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En la vida, creo yo, que todos tenemos que tener la capacidad de permitirnos entender quiénes somos, de dónde venimos, y hasta dónde hemos llegado.

 

A veces sucede, que la vida ha sido generosa, además hemos trabajado mucho, pero sobretodo nos hemos topado con personas que:

-       Nos han ayudado a crecer.

-       Nos han hecho sacar fuerzas.

-       Nos han hecho parte de su vida.

-       Nos han involucrado en un plan de crecimiento personal, laboral, que ha tenido un impacto en nuestra realización personal y financiera.

 

Cosa que deberíamos manejar siempre con lealtad y a gratitud, no digo que tengamos que rendirle pleitesía a esta persona que nos ayudó, pero por supuesto, que tenemos que tener muy claro, que sin ese puente, sin ese trampolín, sin ese empujón, el camino hubiese sido más largo, más difícil, quizá hasta hubiéramos dejado todo botado, pero apareció alguien, que de forma genuina, vio lo bueno en vos y te dio la mano.

 

Pero, tristemente, a veces las personas tienen una memoria muy corta, a partir de abrazar el éxito o el crecimiento en cualquier área de la vida, y le dan cabida a emociones que nacen en su desorden emocional personal, se da pie al narcisismo, a la arrogancia, a la falta de humildad, y te descubrís, mordiendo la mano de la persona que en algún momento creyo en vos.

 

¡Qué triste es saber que el ser humano es egoísta!

 

-       Mucho más triste es saber que se te olvidó dónde estabas.

-       Qué triste saber que cuando necesitaste a esta persona lo mirabas con otros ojos, con una mirada bondadosa, y ya no lo hacés. 

-       Hoy, es todo lo contrario, hasta estás haciendo cosas feas que lastiman a esta persona. ¿Te hace sentir bien hacer esto?

-       Qué triste saber que se te olvidó vivir en gratitud. 

 

Lamentablemente, muchas personas pasan por ahí, yo te pregunto:

 

-       ¿Por qué se te olvidó tu origen? Esa será siempre la fuente de la sabiduría emocional.

-       ¿Por qué se te olvidó donde empezaste?

-       ¿Por qué le diste cabida al orgullo tóxico?

-       ¿Por qué si te olvidó la bondad?

 

No te has puesto a pensar que todo esto que dejaste de lado, fue en algún momento, lo que movió a esta persona ayudarte ¿Por qué dejaste atrás la bondad? ¿Por qué te convertiste en esta persona cerrada y cabezona que cree tener la razón?

 

Al final, optaste por este camino, bueno, dejaste atrás la lealtad, la gratitud. Es tu decisión, aunque estés abrazando el éxito, tus actitudes te convirtieron en una versión de vos mismo, que no es agradable, que no es positiva, que no es sana, es más creo que es una pobre versión de vos mismo.

 

Si has optado por este camino, te invito a pensarlo, analizarlo y revisarlo, porque cuando pasas por encima de quien te ha ayudado, te convertiste en alguien que quizá uno quiera tener muy lejos.

 

Dr. Rafael Ramos

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