En este espacio encontraras diversos recursos de nuestros colaboradores, artículos, notas de ínteres.

¿Te has puesto a pensar en el papel de esta palabra en la vida? Quiero a partir de algunas preguntas básicas sobre esta palabra fragilidad, motivar tu reflexión:

  • ¿Por qué tenés que verlo todo en negativo?
  • ¿Por qué ante la exigencia usás la victimización?
  • ¿Por qué negarte a crecer, simplemente porque no querés escuchar?
  • ¿Qué te aporta hacerte la víctima?
  • ¿Por qué ante un argumento razonable, tenés una reacción emocional compleja?
  • ¿Considerás que vos estás dispuesto a crecer?

Yo entiendo que todos tenemos derecho a nuestras emociones, tenemos derecho a expresarlas, a sentirlas y a vivirlas, pero que complicado es cuando a partir de nuestras emociones, siempre creamos complicaciones.

Creo que de una u otra forma nosotros sabemos cuándo hacemos un berrinche, para evitar asumir nuestras responsabilidades o simplemente para no asumir que no nos da la gana cambiar.

La fragilidad malentendida, simplemente puede convertirse en un mecanismo de defensa, desde el cual me niego a crecer, esto por supuesto siempre nos va a doler, porque aquello que no nos gusta, se va a repetir una y otra vez.

Expresar emociones, no es una debilidad, es normal, pero convertir esto en un berrinche nos hace personas frágiles y complicadas, esto desde ninguna perspectiva nos va a ayudar a nuestros procesos de crecimiento integral.

 

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com