En este espacio encontraras diversos recursos de nuestros colaboradores, artículos, notas de ínteres.

Toda persona tiene derecho a decir lo que piensan, expresar sus emociones, plantear sus ideas. La expresión construye libertad emocional, que nos permite ser auténticos, libres y además hacerle saber a los otros u otras, cómo somos y qué queremos.

Pero, el propósito de las palabras es la comunicación, el objetivo de la comunicación es la comprensión. La comprensión ayuda a trazar acuerdos, el eje central de la comunicación es crear cercanía. A veces tenemos buenas ideas, tenemos buen contenido, tenemos razón, tenemos datos, que sostienen una posición, pero optamos por palabras que lastiman, que hace imposible la comunicación constructiva.

Por tanto, quiero plantear esta reflexión, como una propuesta, ojalá puedan considerarla. Al abrir la boca hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Que tus palabras tengan fundamento en la razón, no en el orgullo desbordado.
  • Recuerden que hay palabras que son capaces de construir.
  • Hay palabras que son capaces de causar profundo dolor.
  • Vos no necesitas que se te explique cuáles son las palabras correcta,  vos lo sabes.
  • Que tus palabras tengan como propósito plantear una idea que con lleva una propuesta de mejora.
  • Que tus palabras estén orientadas a reconocer el valor de la otra persona.
  • Que tus palabras no tengan su origen en el egoísmo, o en la intransigencia.
  • Que tus palabras tengan presente que le estás hablando a otro ser humano.
  • Nada justifica una perspectiva que implica maltrato.
  • Que tus palabras estén siempre orientadas rescatar lo mejor de una situación, no crear complicaciones.

¿Es tan difícil elegir tus palabras? ¿Es tan difícil convertirse en la mejor versión de vos mismo a través de tus palabras?

 

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com