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Hoy en el marco de el famoso día de las brujas, quisiera hacer una breve reflexión orientada a entender que muchas de nuestras relaciones afectivas se convierten en historias de terror porque se cargan de fantasmas, demonios, duendes que son creados por nosotros:

En una historia de pareja existen todas las posibilidades de arruinar una relación, pero a la vés también existen todas las posibilidades de mantener una relación sana, bajo un esquema constructivo positivo y creativo.

El problema está cuando damos cabida a una serie de hábitos, actitudes, conductas, formas de ser, estar y ver nuestras relaciones, que construyen muchas complicaciones emocionales, pensemos que si todo esto es creado por nosotros significa que también puede ser corregido por nosotros, esto es vital para la construcción de la salud emocional.

Darle cabida a malos hábitos, a conductas que causan tristeza, dolor y angustia en el amor es cavar nuestra propia tumba, es darle la bienvenida a la frustración y crear de esta manera relaciones con un pronóstico reservado, tenga cuidado con lo siguiente:

  • Cuidado con el demonio de los celos, que lo único que hace es cargar nuestras relaciones de ideas absurdas, muchas de estas sostenidas por nuestras inseguridades y que lo único que hacen es anular a la otra persona.
  • Cuidado con el fantasma de la inseguridad, sobre todo por una mala resolución de nuestra historia afectiva, que hacen que nuestro presente esté lleno de miedos, muchas veces ponen a la pareja actual frente un mundo de reclamos discusiones y problemas que son difíciles de entender.
  • Cuidado con la bruja de la ira, que lo llevan a tener una manifestación negativa de su enojo, que muchas veces se transforman en agresividad, esto sólo causa heridas profundas en el alma.
  • Cuidado con los brujos del chisme, muchas veces se le da pelota a lo que dicen los demás, pasando por encima de lo que vivimos en lo cotidiano con nuestra pareja, esto crea un ambiente tenso y complicado.
  • Cuidado con el demonio del orgullo, que nos hace ser intransigentes, inflexibles, evitando todas las posibilidades de diálogo, pues en la intransigencia y el orgullo negativo, no hay negociación posible.
  • Cuidado con el fantasma de la falta de humildad, que nos lleva a evitar decir perdón, me equivoqué, lo siento, esto  a veces se causa mucho dolor y quedan heridas abiertas en una relación.

En fin todos nosotros sabemos cuáles son nuestros fantasmas mentales, nuestros demonios internos, nuestros hábitos inadecuados, que llevamos a nuestras relaciones, que de una otra forma contribuyen a que haya tristeza, tensión, problemas que no se resuelven, es sencillo culpar al amor, decir que el amor no existe, lo que pasa es que el amor existe en medio de personas que no se dan la oportunidad de sanar y resolver su vida, esto es lo que complica todo.

Los amores de terror son un reflejo de nuestro desorden interno y está en nuestras manos poder modificar y sanar todo lo que llevamos por dentro.

 

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com