En este espacio encontraras diversos recursos de nuestros colaboradores, artículos, notas de ínteres.

Que complicadas esas historias de amor que tienen diferentes capítulos, que una y otra vez inician y terminan en rupturas complicadas, pero se insiste en seguir una y otra vez.

En estas historias de amor cambian los momentos, pero los hechos siguen siendo los mismos, cambian las palabras, cambian las promesas pero las conductas que causan problemas siguen siendo las mismas.

Hay muchas historias que llamamos de amor que se construyen bajo la idea y la ilusión de que va a funcionar.

  • Estas relaciones tienen la característica de justificar, negar, evadir, tarde o temprano la realidad se impone, surgen emociones como la ansiedad,  miedo a la soledad, dependencia y entonces las personas se buscan porque se extrañan, porque han aprendido a vivir así, no saben qué hacer con su soledad, desde ahí se buscan, se aman según ellos, se prometen mil cosas pero mantienen sus problemas de fondo, por eso se repite el mismo ciclo.

 

No digo que una pareja después de una ruptura no pueda volver a comenzar, si las rupturas se convierten en una catapultas de bienestar, quizá sea posible, porque:

  • Las personas aceptan que han cometido errores y trazan soluciones.
  • Hay una transformación individual positiva que hace que se regrese con nuevas perspectivas, hábitos y conductas que hacen de esta nueva etapa una historia diferente.
  • Si las personas aprenden que con egoísmo, intransigencia, impulsividad, solo destruyen, por tanto se abren a aprender, a escuchar y actuar de forma diferente todo en aras de estar bien, quizá sea posible.
  • Hay rupturas que preparan a las personas para un compromiso más maduro, estable, aprenden a ver la vida con otros ojos, dándole importancia a lo central, dejando de tener problemas superficiales que son los que crean crisis tremendas.

 

En fin hay rupturas que efectivamente suponen un crecimiento para ambos, por tanto hay un crecimiento en la relación que les permite construir un camino radicalmente diferente a todo lo vivido. Pero cuando estas relaciones con múltiples rupturas simplemente terminan y vuelven:

  • Tan solo porque no saben cómo estar el uno sin el otro.
  • Cuando estos procesos de separación son motivados por el enojo y la frustración para luego regresar por la nostalgia, la añoranza y la dependencia, pero sin haber crecido, entonces el final será el mismo.
  • Una ruptura  funcional tiene que dejar algo bueno, si no es así no hay crecimiento, hablamos entonces de inestabilidad y en ella siempre habrá dudas, miedos y dolores.

 

Cuando se vive este ciclo como una característica constante de la relación, en la que el proceso es el mismo una y otra vez, vos tenés que preguntarte ¿Por qué asumís este estilo afectivo desgastante y frustrante?

Detrás de una relación así hay dos personas que probablemente no saben estar solos o solas, no es que no pueden estar juntos, pero se necesita romper este ciclo de dependencias y este conjunto de inestabilidad progresiva que es absolutamente improductivo:

  • Sin cambio el final es el mismo.
  • Sin modificar nuestra forma de pensar, siempre se van a tener los mismos criterios problemáticos para analizar y afrontar las situaciones.
  • Si los hechos no cambian se construyen resentimientos, desde ahí se malogran nuestras decisiones.

 

Si no se modifica la esencia el final siempre será el mismo ¿Vos lo sabes? ¿Por qué te permitís esto?

 

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com