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Cuando hablamos de un propósito estamos hablando de una promesa o una meta, por tanto en este caso buscamos plantearnos una promesa para cumplirla en el año que iniciará, cuyo objetivo es ayudarnos a mejorar de alguna manera.

Por qué no logramos cumplir nuestros propósitos?

Muchas veces las personas no son capaces de cumplir con sus propósitos debido a que semanas o pocos meses después pierden la motivación y la falta de voluntad no resulta suficiente para continuar con dichas metas.

Otro motivo es que por lo general nos planteamos muchas metas que queremos cumplir, lo cual no está mal sin embargo es mejor establecernos dos o tres metas y poder cumplirlas y no elegir hasta veinte y a fin de año sentirnos culpables y frustrados porque no pudimos cumplir ninguna.

Se recomienda que las metas establecidas vayan aumentando poco a poco su dificultad para alcanzarlas y no establecernos desde un inicio metas demasiado ambiciosas, muchos propósitos no alcanzados tienen que ver con que se establecen metas muy grandes y poco realistas lo cual resulta una fantasía ya que al establecernos metas tan poco realistas y difíciles de cumplir lo que hacemos es generar estrés y ansiedad al ver lo “lejana” que esta alcanzar la meta.

Estas son algunas recomendaciones a la hora de elegir nuestros propósitos:

  • No pretendas cumplir todos los propósitos a la vez, enfócate en un cambio a la vez para que no te genere angustia.
  • Escribe tus propósitos de año nuevo ya que escribirlos hace que no se queden como una simple idea o pensamiento invisible, lo que ayuda a visualizarlos concretamente y tomar acciones. Como recomendación, puedes tener varias copias y ponerlas en lugares visibles para tenerlas siempre presentes.
  • Cuéntale a tu familia, pareja o amigos sobre tus propósitos de año nuevo ya que ellos son un apoyo importante y pueden ayudarte para cumplirlos y mantener la motivación para alcanzarlos.
  • Recuerda que sólo tú eres el responsable de tus actos, tus sentimientos y tus conductas, muchas veces creemos que nuestra situación es por culpa de los demás cuando en realidad nosotros decidimos cómo lo externo nos afecta o no.
  • Cree en ti mismo/a, muchas veces nuestro el peor obstáculo para alcanzar nuestras metas son nuestros propios pensamientos. Si constantemente decimos o pensamos “no podré” o “no puedo” nos estamos autoimponiendo un límite y programamos nuestra mente para no lograr y no alcanzar el éxito.
  • Piensa en positivo e imagina que alcanzas tu  propósito.
  • Realiza un autoanálisis sobre cómo está tu salud, tu relación con los demás, tu trabajo. Además piensa si te gustaría marcar la diferencia contribuyendo a alguna buena causa o colaborando de alguna manera a la sociedad. Determina qué aspectos de los antes mencionados son los más importantes para ti y escoge dos o tres metas que sean alcanzables para ti para que puedas elegirlas como tus propósitos..
  • Una vez que elegiste tus metas pregúntate: ¿qué haré para cumplirlas? ¿qué necesito?¿cuáles son los pasos a seguir? Es importante con cada una de las metas desglosarlas en pequeños pasos y acciones para irlos ejecutando más fácilmente y así establecer el proceso con el cual te guiarás. Por ejemplo, si tu meta es perder 20kg en el 2018 puedes desglosar tu meta en estos pasos tres pasos: 1- dejar de comer comida rápida, gaseosas y bocadillos, tomar más agua y caminar tres veces por semanas hasta marzo, 2- Acudir a un nutricionista en marzo, 3- Empezar a ir al gimnasio 3 veces por semana.
  • Cuando logres uno de tus objetivos recompénsate a ti mismo/a,  determina con anticipación cuál será el premio para cada logro que alcances, por más pequeño que éste sea, y cuál será el premio cuando logras la “gran meta”, esto incrementará tu motivación para seguir adelante con el proceso.
  • No tengas miedo al cambio, si bien al inicio pensar en que tenemos que cambiar nos puede asustar, debemos enfocarnos en los resultados positivos que esto traerá y visualizarlo como una oportunidad para mejorar.
  • Si durante el proceso tienes un desliz, ¡empieza de nuevo! No te castigues y simplemente retoma cuanto antes tu propósito, lo importante es tu actitud y no perder la motivación. Si caes, ¡levántate de nuevo!

Las fiestas de fin y principio de año son una época de reflexión y de autoanálisis que nos permite conocer que cosas podemos mejorar en nuestra vida y en nosotros mismos, la idea no es sentirnos culpables, recriminarnos, ni castigarnos por los errores que cometimos ni por las cosas que hicimos o no hicimos, sino cambiar o mejorar nuestra actitud, llenarnos de motivación y de ganas de mejorar día a día, y saber que podemos alcanzar cualquier cosa que nos propongamos.

¡Empieza ya mismo a escribir tus propósitos de año nuevo porque el  2018 trae grandes cosas para ti!

 

Dra. Melissa Madrigal Bonilla

Psicóloga Clínica