En este espacio encontraras diversos recursos de nuestros colaboradores, artículos, notas de ínteres.

Yo diría que si,  sí estamos en una relación de reciprocidad, de mutua cooperación, cuando ambos tienen un sentido de respeto profundo al hecho de que una persona nos permitió ser parte de su vida, sí en un proyecto de relación, porque ésta persona pudo haberlo hecho con cualquier otra persona, pero te eligió a vos y desde esta óptica se puede dar todo. Pero

 

·      Hay expresiones del amor, en el que sólo uno de los dos da todo, en el que sólo uno de los dos da todo.

·      Hay persona que no tienen reparo en reservarse nada para sí mismos, aún cuando no reciben nada.

·      Si no nos dan igual se crea una relación desbalanceada, desproporcionada, frustrante, que no sólo anula a uno de los dos.

·       Si no se construye progresivamente una relación sana, se convierte en problemática y frustrante.

 

Analicemos esto en conjunto, si el amor es dignidad, sentido de realización,  pertenencia, el darlo todo tiene sentido, pero porque darle todo a una persona:

 

·      Cuya forma de ser es indiferente, egoísta, insensible.

·      Hay personas conflictivas que todo los personalizan, hacen dramas.

·      Darlo todo esperando un cambio, sin que este modifique esa conducta es un juego emocional peligroso.

·      Darlo todo por alguien frío y distante, que habla de promesas de amor que no cumple ¿Tiene algún sentido?

·      Darlo todo por una persona que se posesiona únicamente en su argumento, sólo crea dolor

·      Darle todo a alguien que no hace lo mismo por nosotros es un absurdo emocional.

 

Podamos darle todo a aquella persona:

 

·      Que nos trata con respeto en todos los aspectos de la vida de pareja, es bonito corresponderle.

·      A una persona cuya forma de amar nos hace bien, ahí lo podemos dar todo.

·      Cuando hay un amplio sentido de pertenencia, compromiso, escucha y tendencia en la búsqueda de soluciones para crear una sana conciliación, se puede dar todo.

·      Cuando una persona sabe decir lo siento, se compromete al cambio y se esfuerza en hacer de nuestra vida juntos un camino de realización, se puede dar todo.

 

Pero si la otra persona simplemente no le da la gana hacer lo mismo, seguir ahí sólo nos puede dejar vacíos, la pregunta no es que le pasa al otro otra es ¿Qué le pasa usted? Que se conforma con migajas:

 

·      ¿Por qué insiste en convencer a la otra persona a hacer algo que no le nace?

·      ¿Por qué se concentra en la fantasía, cuando la realidad le dice otra cosa?

 

Si vos querés darlo, está bien, es su decisión, pero tiene que haber una ganancia igual o mayor a lo que vos estás aportando, de lo contrario ese camino que vos llamas amor se aleja del concepto sano de amor.

 

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com